lunes, 18 de septiembre de 2017

“SITTING” EL NUEVO “SMOKING”




"Sentarse es más peligroso que fumar, mata a más personas que el VIH y es más traicionero que el paracaidismo", dijo el doctor James Levine, director de la Clinic-Arizona State University Obesity Solutions Initiative.
Reducir el tiempo de permanencia mediante estaciones de trabajo sentadas es una tendencia emergente (Gao, Cronin, Pesola & Finni, 2016). La falta de movimiento se ha instalado en el estilo de vida occidental y no sabemos cuáles serán las consecuencias que supone pasarse ocho horas sentados ante el ordenador día tras día.
Los altos niveles de tiempo que pasamos sentados, se han asociado con un aumento en la prevalencia de enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2 (Kazi, Duncan, Clemes, & Haslam, 2014). Para muchos adultos, existe una elevada exposición de largos periodos de tiempo sentado durante el trabajo, como es en el caso de los trabajadores de PVD. Estar demasiado tiempo sentado en el trabajo, viendo la televisión, el uso del ordenador, videojuegos, etc., socaba el bienestar emocional (Atkin, Adams, Bull & Biddle, 2012), puede producir trastornos psicológicos (Kilpatrick, Sanderson, Blizzard, Teale y Venn, 2013) y depresión (Van Uffelen et al., 2013).
 Chau et al. (2013),  concluyeron en un metaanálisis en el que incluyeron seis estudios con datos de 595.086 adultos, que a más tiempo sentado diario mayor riesgo de mortalidad por todas las causas, siendo la AF moderada a vigorosa un atenuante. En su modelo estimaron un 34% más alto riesgo de mortalidad para adultos sentados 10 h / día, después de tener en cuenta la actividad física.
Hay una necesidad importante de futuras intervenciones de salud en el lugar de trabajo para reducir el tiempo sentado de los trabajadores (Kazi et al., 2014).
Por lo tanto, parece claro que las futuras intervenciones de salud en el lugar de trabajo deberían centrarse no sólo en el aumento de los niveles de actividad física, sino también en reducir el tiempo que los empleados pasan sentados en el trabajo.

Consejos
  1. Adopta una postura correcta.
  2. Realiza 10 minutos de movimiento cada hora.
  3. Cambia tu postura cada 20 minutos: realiza rotaciones en tus tobillos (hacia fuera, hacia dentro), estira las piernas, pon tus pies de puntillas…
  4. Realiza estiramientos evitar la rigidez de tu musculatura.
  5. Camina antes y después de tu jornada laboral

Bibliografía
Atkin, A. J., Adams, E., Bull, F. C., & Biddle, S. J. (2012). Non-occupational sitting and mental well-being in employed adults. Annals of behavioral medicine43(2), 181-188.
Gao, Y., Cronin, N. J., Pesola, A. J., & Finni, T. (2016). Muscle activity patterns and spinal shrinkage in office workers using a sit–stand workstation versus a sit workstation. Ergonomics59(10), 1267-1274.
Kazi, A., Duncan, M., Clemes, S., & Haslam, C. (2014). A survey of sitting time among UK employees. Occupational medicine64(7), 497-502.
Kilpatrick, M., Sanderson, K., Blizzard, L., Teale, B., & Venn, A. (2013). Cross-sectional associations between sitting at work and psychological distress: reducing sitting time may benefit mental health. Mental Health and Physical Activity6(2), 103-109.
Macvean M. (2015) ‘Get Up!’ or lose hours of your life every day, scientist says. Los Angeles Times. http://www.latimes.com/science/sciencenow/la-sci-sn-get-up-20140731-story.html. Accessed Sept. 23, 2015

Van Uffelen, J. G., van Gellecum, Y. R., Burton, N. W., Peeters, G., Heesch, K. C., & Brown, W. J. (2013). Sitting-time, physical activity, and depressive symptoms in mid-aged women. American journal of preventive medicine45(3), 276-281.



Tania García Remeseiro

viernes, 1 de septiembre de 2017

DISEÑO Y EVALUACIÓN DE PROGRAMAS EDUCATIVOS EN EL ÁMBITO SOCIAL

Desde el grupo de investigación GIES-10 tenemos el inmenso agrado de reseñar la publicación del libro “Diseño y Evaluación de Programas Educativos en el Ámbito Social: Actividad Física y Dramaterapia”, editado por Alianza Editorial.

La edición, que estará disponible a partir del 07 de Septiembre de 2017, tanto en formato electrónico (e-book) como en impreso, ha sido coordinada por Margarita Pino-Juste, (coordinadora GIES-10 y Doctora en Ciencias de la Educación de la Universidad de Vigo) desde su vasta experiencia investigadora y docente en la intervención comunitaria, educativa, social y de la salud.

El libro es un manual de aplicación para los referidos ámbitos, con programas diseñados a partir de la investigación científica de varios años en el grupo GIES-10. Se espera que sea una guía que oriente la intervención a profesionales de diferentes ámbitos, por lo que se detallan y explican cada una de las actividades a implementar y los métodos de evaluación de eficacia; para que su contenido pueda ser replicable y medible antes, durante y después de la intervención.

La introducción del libro está a cargo de Margarita Pino-Juste. El primer capítulo del libro, es coautoría de José Domínguez Alonso, Antonio López Castedo y Elia Vásquez Varela, y recoge una descripción sobre el desarrollo evolutivo humano desde la infancia temprana hasta la adultez, con las implicaciones a tener en cuenta sobre cada etapa a la hora de diseñar e implementar programas de intervención.

En el capítulo 2, Margarita Pino-Juste explica los fundamentos del diseño y evaluación de programas, lo cual permite al lector comprender los programas de los siguientes capítulos, como  adentrarse en el posible diseño de sus propios programas.

El Capítulo 3, escrito por Águeda Gutiérrez-Sánchez aborda las implicaciones de la actividad física en la salud, la importancia de los hábitos de actividad física, sus estándares y cómo evaluarlos.

Los siguientes capítulos siguen los lineamientos de estos 3 primeros, pues tienen en  cuenta el desarrollo evolutivo de la población a la que se orientan, promueven la actividad física en todos los casos y siguen el siguiente esquema: justificación y contextualización del programa, en donde se describe la población a la que se orienta y sus necesidades; objetivos perseguidos y competencias a desarrollar con la implementación del programa, contenidos implicados, metodología que orienta la intervención, actividades detalladas a desarrollar en cada sesión del programa y, técnicas de evaluación.

Así, los programas que se describen en los siguientes capítulos son los siguientes:

  • Capítulo 4: Programa de dramaterapia para víctimas de violencia de género, por Maria Luisa Mondolfi Miguel.

  • Capítulo 5: Programa de expresión corporal con pacientes oncológicos, por Águeda Gutiérrez-Sánchez y Noemí Sanmartín Rodríguez.

  • Capítulo 6: Programa de dramaterapia para personas con deterioro de su salud mental, por Sara Fernández-Aguayo.

  • Capítulo 7: Programa de hipoterapia con personas autistas, por Sonia Bouzo González.

  • Capítulo8: Programa de Gimnasia acrobática para la mejora de habilidades sociales y personales en adolescentes, por Xoana Reguera López de la Osa.

  • Capítulo 9: Programa de higiene postural y actividad física en el ámbito laboral con trabajadores con pantallas de visualización de datos, por Tania García Remeseiro.

  • Capítulo 10: Programa de actividad física para niños con necesidades específicas de apoyo educativo, por Iago Portela Pino.

La mayoría de estos programas han sido evaluados por nuestro grupo de investigación y esperamos que sean de utilidad al lector para la intervención con las diversas poblaciones, obteniendo indicadores de calidad en su ejercicio profesional y desarrollando evidencia empírica que promueva posibles futuras investigaciones.


Referencia:


Pino-Juste, M. (2017). Diseño y evaluación de programas educativos en el ámbito social: Actividad física y dramaterapia. Madrid: Alianza. ISBN 978-84-9104-730-8


María Luisa Mondolfi

martes, 1 de agosto de 2017

PARTICIPAR EN PROGRAMAS GRUPALES MEJORA EL AFRONTAMIENTO Y EL BIENESTAR DE LAS MUJERES CON CÁNCER


El grupo GIES 10 colabora con la Asociación contra el Cáncer en la evaluación de programas sociales de carácter grupal dirigidos a este colectivo de mujeres

El cáncer es una de las enfermedades con más incidencia en el mundo. En España, en la población femenina el cáncer de mama es el más frecuente, diagnosticándose más de 26.000 nuevos casos anuales, lo que supone más del 30% de los diagnósticos oncológicos (International Agency for Research on cáncer, 2015). Hoy en día el cáncer tiende a cronificarse, lo que supone que cada vez sea más importante mejorar y optimizar la calidad de vida de las personas. Esto significa alcanzar, no sólo el bienestar físico, sino también el psicológico y el interpersonal, donde aparece el apoyo social y grupal.
Tanto el aislamiento como la soledad deterioran la calidad de vida de las pacientes, por eso es importante reducir estos factores. De hecho, las redes sociales más grandes se asocian con una menor mortalidad por cáncer de mama (Embuldeniya,  Veinota, Bella, Bellc, Nyhof-Youngd, Salee y Brittenf, 2013;  Kroenke, Quesenberry, Kwan, Sweeney, Castillo & Caan, 2013). Varios estudios han evidenciado que los grupos socioeducativos con pacientes de cáncer mejoran  la calidad de vida mediante la información y el apoyo  y proveen apoyos sociales distintos a los otros tipos de relaciones (Dohan, D., Szolarova, R.  y Walcer, B. , 2012;  Ussher, Kisten, Butow y Sandoval, 2006). En este  sentido los grupos son un recurso de apoyo social que se llevan a cabo para afrontar secuelas psicológicas y sociales y que permiten mejorar la calidad de vida. Así,  por ejemplo el trabajo social grupal con mujeres con cáncer hace que se generen  espacios de encuentro donde las participantes pueden encontrar  soluciones conjuntas a problemas individuales.
Desde el mes de marzo pasado varios investigadores del grupo  GIES 10 han llevado a cabo una evaluación de carácter transversal del programa “Vitalia: estancias socioterapéuticas en centros de descanso” realizado desde el año 2004 por la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) en Galicia. El programa consiste en un convivencia grupal durante cuatro días en un centro ubicado en un entorno natural que invita al descanso y a recuperar fuerzas en contacto con la naturaleza, y que reúne las instalaciones y recursos necesarios para el alojamiento, manutención  y el desarrollo de las actividades. Los grupos de mujeres son heterogéneos en cuanto a características sociodemográficas, diagnóstico oncológico y tratamientos recibidos. Los contenidos de las sesiones grupales abordan temáticas de afrontamiento de la enfermedad, autocuidado de la salud y nutrición, autoestima e imagen corporal, comunicación y habilidades sociales y búsqueda de bienestar mediante la relajación, el yoga, la expresión corporal o la actividad física. Para su desarrollo se cuenta con un equipo interdisciplinar de profesionales especializados en cada una de las temáticas.  La programación se  intercala con espacios de tiempo libre donde las participantes pueden conversar, pasear por los jardines o descansar.
Se ha realizado un estudio descriptivo longitudinal que ha incluido las 14 ediciones del programa  realizadas entre los años 2004 y 2016, en las que han participado un total de 361 mujeres de edades comprendidas entre los 33 y los 82 años, con una edad media de 53, 5 años, principalmente diagnosticadas de cáncer de mama (80,5%).  Se han analizado los  cuestionarios de valoración y satisfacción de cada edición, se realizaron entrevistas en profundidad a participantes de cada edición y  un grupo de discusión con profesionales expertos con experiencia en el programa.
Los resultados evidencian que la interacción grupal y las relaciones sociales promovidas en el programa tuvieron efectos positivos en el proceso de afrontamiento ante la enfermedad, en el aislamiento social y en la participación social en la comunidad. En muchos casos las relaciones establecidas se mantuvieron una vez finalizado el programa y lograron generar fuentes de apoyo social de tipo afectivo e instrumental. Los efectos se han producido en todas las ediciones y en mujeres de distintas edades, circunstancias vitales y clínicas que se benefician mutuamente de compartir sus experiencias y que se aprecian como oportunidades de relación distintas a los que se pueden obtener en los entornos familiares y en la red social habitual. Además esta evaluación pone de relevancia un adecuado diseño del programa y la importancia de seguir implementando programas socioeducativos  grupales que fomenten  redes sociales de apoyo.

Después de este primer análisis, el grupo GIES 10 continuará analizando otra experiencia grupal también desarrollada en la Asociación contra el Cáncer (en este caso en Ourense) que utiliza la dramaterapia como herramienta de creación y bienestar. La idea es poder continuar desarrollando esta línea de investigación en colaboración con la AECC. Los resultados serán publicados próximamente en revistas de alto impacto especializadas en oncología. Os seguiremos informando a través de este blog.


Francisco-Xabier Aguiar Fernández


Referencias:


International Agency for Research on Cancer (2015). Organización Mundial de la Salud, OMS. Recuperado de: http://eco.iarc.fr/EUCAN/CountrySearch.aspx

Dohan, D., Szolarova, R. y Walcer, B. (2012). How a cancer education group serves de underserved: Family ties and battling cancer. Patient education and counseling, 87, 212-216

Embuldeniya, G. Veinota, P. Bella, E. Bellc, M. Nyhof-Youngd, J., Salee, J.E.M. & Brittenf, N. (2013). The experience and impact of chronic disease peer support interventions: A qualitative synthesis. Patient Education and Counseling, 92(1), 3–12.

Kroenke, C.H., Quesenberry, C., Kwan M.L., Sweeney C., Castillo A,, & Caan B.J. (2013). Social networks, social support, and burden in relationships, and mortality after breast cancer diagnosis in the Life After Breast Cancer Epidemiology (LACE) study. Breast Cancer Res
Treat. 137(1), 261-271. doi: 10.1007/s10549-012-2253-8.

Ussher, Kirsten, Butow y Sandoval (2006). What do cancer supportgroups provide which other supportive relationships do not? The experience of peer support groups for people with cancer. Soc Sci Med (1982) , 62, 2565-76.